
Estaba pensando en las cosas que les han pasado a Olvido y a Mario con sus maletas en su último viaje a México, no puedo mas que lanzar un grito de guerra ante las compañías "low cost".
Solo una vez en mi vida he viajado en una compañía low cost, easy jet creo, en un viaje Madrid-Paris porque no había otra cosa, mi experiencia, nefasta pero claro ¿Que se puede esperar de un billete que te cuesta igual que un desayuno en Embassy?:
1 - La gente es como un rebaño de ovejas, todos se apelotonan ante la puerta de embarque con la idea de poder entrar al avión lo antes posible, un auténtico "maricón el último".
2 - No hay primera clase, por lo que ni embarcas primero, ni tienes mas espacio para sentarte, ni te tratan como mereces (cierto es que tampoco pagas como para ese trato) por supuesto, olvídate de salas VIP.
3 - El personal de abordo parece pillado de unos saldos, cuando yo viajé no vi ni al piloto, supongo que estaba en chándal y zapatillas mientras nos llevaba a todos a un destino bastante incierto dado los atrasos del "aparato" que parecía salido de cualquier república bananera.
4 - ¿Catering? Olvídate....y del trato de las maletas...mejor no pensarlo, si en un vuelo comercial normal ya van mal, se pierden, se rompen y se arañan, no quiero ni pensar como podría ir una maleta ahí embarcada.
En fin, que de no poder viajar en primera, me niego a volver a viajar en un vuelo con esa denominación "Low Cost", bien sabia mi amiga Aldara que siempre vuela en primera y al igual que yo, sabe bien lo que se hace.
Mi próximo vuelo, si nada cambia, será Madrid-San Francisco con Iberia y en primera, eso si, el billete pasa de costar unos 675 euros en turista a 1900 en primera, pero para un transoceánico bien merece la pena.
